Palacio Anchorena

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Ubicación: Arenales 761, Buenos Aires

Años: 1905-1911 (proyecto y construcción); 1910 (pinturas Salón Dorado); 1936-1938 (Palacio San Martín)

Autores: Arq. Alejandro Christophersen (proyecto); Marcelle Rondenay (pinturas cielorraso Salón Dorado); Barassi y Gramondo (construcción)

Monumento Histórico Nacional (1997)


Encargado por Mercedes Castellanos de Anchorena al noruego Christophersen, este magnífico palacio señala uno de los hitos –así como los límites– de la École des Beaux Arts entre nosotros. Sus exuberantes fachadas lo aceptan todo: mansardas convexas, cúpulas, chimeneas, ojos de buey, columnas y pilastras, conformando una volumetría de aliento escultórico que alcanza su clímax en el bello pabellón de herrería y vidrio del jardín de invierno que mira a Basavilbaso, cuyo lenguaje apunta ya al Art Nouveau. Aunque prevalece una apropiada imagen de unidad, el conjunto reunía tres residencias independientes destinadas a diversos miembros de la familia, articuladas magistralmente por medio del espléndido patio de honor de planta ovalada, jerarquizado por sendas escalinatas y galerías ritmadas por columnas dóricas. Esta cour d’honneur modélica remite a la tipología del hôtel particulier francés del siglo XVIII, donde el patio organiza la composición general. La estratificación funcional sigue, asimismo, reglas precisas ligadas tanto al uso como al juego social: depósitos y locales auxiliares en la planta baja, salones de recepción en el piano nobile, habitaciones privadas en el segundo piso y dependencias de servicio en las mansardas. La terminación exterior del edificio se resuelve mediante el revoque símil piedra –o piedra París–, que simulaba hábilmente la presencia de un material inexistente en el Río de la Plata. Los demás materiales empleados señalan la alta calidad constructiva de la obra: mármoles, estucos, boiseries, yeserías, bronces y espejos. Parte del mobiliario procede de la prestigiosa casa parisiense Jansen, y está acompañado por tapicerías, porcelanas y esculturas, destacándose las pinturas de Marcelle Rondenay en el Salón Dorado. Mención aparte merece el acervo bibliográfico y artístico atesorado por el palacio: la biblioteca especializada en derecho e historia de las relaciones internacionales, así como importantes colecciones de arte precolombino y arte moderno; estas últimas reúnen obras de Figari, Fontana, Curatella Manes, Spilimbergo y Matta, entre otros. El edificio fue adquirido en 1936 por el Estado y destinado a la Cancillería, siendo a la fecha su sede ceremonial.

Alberto Petrina


Fotografías: AGN (histórica), Alberto Petrina y CEDODAL