IGLESIA Y CONVENTO DE SAN FRANCISCO

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Ubicación: Esquiú 558 y Rivadavia, San Fernando del Valle de Catamarca, Catamarca

Años: 1882-1895 (construcción); 1905 (inauguración)

Autores: Fray Luis Giorgi (proyecto); Hernán Cullen Ayerza (monumento Fray Mamerto Esquiú)

Monumento Histórico Nacional (1941)


El proyecto de este magnífico templo se debe al padre franciscano fray Luis Giorgi, quien fue también autor de las iglesias de la orden en Tucumán y Salta, con las que guarda muchas semejanzas formales en cuanto a la composición del frente, estructurado en un triple juego de cuerpos horizontales y paños verticales escalonados, en la ausencia de torres definidas y en la concepción de fachada independiente de la estructura interna de las naves. El trazado geométrico de ésta es resultado de la intersección de dos cuadrados, aunque la disposición apiramidada de los cuerpos superiores acentúe el sentido espigado del conjunto. La espadaña, resuelta a modo de templete doble de exuberante ropaje con derrame de volutas, disimula su disposición de torre campanario central estableciendo un interesante juego de contraparte con el pórtico de entrada. La superposición de órdenes de columnas y pilastras apareadas se mantiene constante en la calle central, coronada a su vez por un pequeño frontón triangular con cruz y reloj, mientras que los extremos de las laterales se simplifican al aligerarse visualmente las aristas con volutas estilizadas. El orden corintio resuelve los pisos altos, en los que se mantiene el movimiento de zigzagueantes y pronunciados entablamentos rematados en perillones, obteniéndose un interesante contraste de luces y sombras que enriquece la fachada. El sector bajo está ritmado por columnas jónicas sobre breve pedestal y friso con guirnaldas y un pórtico central con frontón quebrado que se abre sobre el gran atrio, el que permite obtener una inmejorable perspectiva del conjunto, recortado contra el perfil pétreo del cerro Ambato. El espacio interior, inscripto en un rectángulo, posee también un interesante diseño, con crucero con cúpula rebajada y nave central con pilastras jónicas sobre macizos contrafuertes y dramáticos cornisamentos; la cubierta es de cañón corrido de tonos violáceos, con arcos fajones y lunetos intercalando arquerías altas y bajas con capillas laterales y tribunas, mientras un profundo presbiterio de testero recto rodeado por sacristías continúa con coherencia la disposición envolvente de arcos, entablamentos y pilastras.