Antigua Estancia “San José”

Haga click sobre las imágenes para ampliar


Ubicación: Luján, Buenos Aires

Años: 1896-1897 (diseño parque); 1897 (primera casa); 1917-1920 (ampliación)

Autores: Arq. Ernesto Moreau (proyecto); Alphonse Flamant (parque)


El monumental casco de “San José” tiene su inicio en la estancia “San Enrique”, establecida por Enrique Beschtedt a mediados del siglo XIX en las cercanías del río Luján, siendo luego heredada por Irene Beschtedt, su única hija casada con Domingo Fernández. Comienza a llamarse “San José” en 1913, cuando adquieren la propiedad los descendientes del riquísimo estanciero Manuel Naveira, a cuya familia pertenece hasta hoy (ver su residencia porteña en este capítulo). A la refinada visión de José Roque Naveira se debe la conformación arquitectónica y paisajística actual, cuando decide ampliar el casco existente y convocar al mismo arquitecto que lo había proyectado, enmarcando el conjunto dentro de un fantástico parque de concepción romántica reformulado por Alphonse Flamant. La imponente casa principal es el resultado de dos etapas de construcción resueltas con gran unidad estilística y sentido integrador, un feliz desenlace de la creativa reunión entre un comitente experto en el arte gótico y uno de los arquitectos que formaba parte del equipo planificador de la Basílica de Luján. En efecto, el castillo de Naveira –como se lo conoce actualmente– forma una unidad indisoluble con la basílica neogótica, pues ambas obras monumentales son paradigmáticas en su tipo y comparten un mismo espíritu evocativo y mentalidad de concepción, recreando en este recodo pampeano un fantasioso microcosmos medieval que históricamente nunca transitó. Este tipo de recreación de un castillo medieval francés de los siglos XIV y XV forma parte del imaginario del Eclecticismo Historicista del siglo XIX, cuyo método compositivo denominado pastiche consiste en la mezcla total o parcial de uno o más edificios icónicos de la arquitectura europea, reunidos en una entidad autónoma nueva. Realza esta atmósfera medieval la totalidad de la decoración interior, que incluye pinturas, entelados, armaduras y mobiliario, algunos de ellos originales y comprados en remates europeos. El conjunto se articula mediante un gran patio cuadrangular de carruajes, con una maciza portada de torreones defensivos, cuatro baluartes esquineros y una intricada composición de tejados y mansardas con cresterías ornamentales, cupulines, agujas, torres y torrecillas.

Sergio López Martínez


Fotografías: AGN